La discriminación puede castigarse de varias maneras pero la más común es por la vía penal, considerándola como un delito, lo que indica que cada Estado es responsable de incluir la discriminación dentro de su legislación penal nacional. Ya existen tipos penales que sancionan la discriminación, inclusive con la reclusión.

Donde existe más desprotección es en el ámbito privado del empleo y la enseñanza. Por ejemplo, si yo aplico a una empresa privada para un puesto de administradora y me excluyen de la lista de candidatos sólo por ser mayor de 35 años, no existe ningún instrumento legal nacional que me permita protestar por la discriminación de que soy objeto, a pesar de saber que todos tenemos el deber de respetar los derechos humanos y no solo el Estado.